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Psicología inversa en estado puro 15 julio 2011

Posted by Lucerillo in Curiosidades, Humor, Sociedad, Videos.
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Esta es la demostración práctica de todas aquellas teorías sobre la psicología inversa. Algo digno de poner en práctica y ver los resultados. Y como en este vídeo se puede observar, parece que funciona!!

 

P.D. Algún día lo probaré yo

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Chirigotas de Cádiz (II): Los Pre-Paraos 4 febrero 2010

Posted by Lucerillo in Cultura, Curiosidades, Humor, Nacional, Regional, Videos.
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Os presento a los famosos de Sevilla cantando una Chirigota en Cádiz. Con este grupo se puede ver la rivalidad entre Cádiz y Sevilla, en sus canciones se atreven a cantar sevillanas y ya lo dicen en sus letras, “que vienen de Sevilla a cantar chirigotas, debe ser un montaje de Canal Sur” (canal autonómico andaluz). Siempre jugando con esa competencia eterna entre las dos ciudades andaluzas y sin darse importancia, van cantando tanto a Sevilla como a Cádiz.

Fijaos en el detalle de la llave de la ciudad y su inscripción: “Cái” (que es básicamente cómo los gaditanos pronuncian el nombre de su ciudad).

Muy sorprendentes estas chirigotas. Espero que os gusten.

Chirigotas de Cádiz (I): Los que siempre te dan la espalda. 2 febrero 2010

Posted by Lucerillo in Cultura, Curiosidades, Humor, Ironía, Nacional, Regional, Videos.
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Las chirigotas son un grupo coral, formado por grupos de 7 a 15 hombres, que canta de forma satírica y actual una situación o personaje. El estilo musical puede variar en sevillanas, jotas, pasodobles… Estas canciones se cantan en Carnavales y son el reclamo más popular de estas fiestas gaditanas.

Esta semana, recorriendo las chirigotas de 2010, os presento a “Los que siempre te dan la espalda”.

Disrfutad y reíd con sus letras.

De “cómo está todo” y tal. 6 noviembre 2009

Posted by Lucerillo in Curiosidades, Personal, Sociedad.
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La frase que más oigo (y escucho) de aquí a unos meses atrás, es la famosa “Tal y como está todo […]” que junto con el “Como está la cosa […]” son las típicas con las que se puede empezar una conversación sin riesgo de parecer un cateto. Claro, como está la cosa, da clase y da permiso para empezar a hablar sobre:

– Crisis económica.

– Crisis matrimonial.

– Crisis amigal.

– Crisis futbolística.

– Crisis empresarial (¿tendrá algo que ver con la económica?).

– Crisis de los 30, 40 y 50 (años, se entiende).

– Crisis de identidad.

Bueno, hay un montón de crisis y todas son igual de válidas, claro. Total, las primeras frases son las que valen, la conversación en si no interesa un pimiento, pero es eso de los aires de grandeza que se dan estas frases… y luego a protestar se ha dicho.

Y es que, a la hora de quejarse, la gente suele tirar para el derecho (traducción literal de  “tirar pel dret” y protestar a viva voz y sin importar un pimiento la situación, sobre el tema que se discute. Claro, y la pregunta es ¿¡cómo esas personas desconocen el término vergüenza ajena!? Se creen con derecho de poder gritar sus sentimientos, no muy profundos, y poner al Presidente del Gobierno, al de Presidente de la Comunidad Autonómica, al Alcalde, a la del super, al vecino, y hasta al perro del vecino de turno a caer de un burro. Pero sobre todo, y antes que nada, se debe empezar la conferencia con el oportuno “Claro, como está todo…“, que sin ella no hay tu tía, y se ponen a (intentar) solucionar el mundo.

Por mucho que la conversación sobre la crisis que toque, no te interese en absoluto, cuanto menos te importe el tema más onomatopeyas exclamarás. “claro, claro” “entiendo” “ya veo” “ajá” todo para demostrar una preocupación por el problema que, muchas veces,  no incumbe ni siquiera al que está hablando. Y hay que dejar clara una cosa: en este tipo de conversaciones solo una persona habla. La otra se aburre. Mucho.

Tal y como está todo” es la excusa perfecta para aquellos que no hacen bien las cosas, para los torpes y para los listos, los demasiado listos también se aprovechan del “Como está la cosa“. Pero esos también se aprovechan de la situación. Y ese es otro tema, el de los “listillos” que tocaremos más adelante.

Así pues, recomiendo encarecidamente, después de que el lector se haya hecho eco del problema que entrañan el decir estas dos frases, que se reduzca o se modere su uso, por tal de no aburrir a la persona de turno, al escuchar los infinitos tipos de crisis que se pueden vivir.