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Haití, destrucción y circo. 18 enero 2010

Posted by Lucerillo in Internacional, Personal, Sociedad, Solidaridad, Sucesos.
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El 12 de enero de 2010, el mundo queda horrorizado ante la verdad: los pobres, dentro de su pobreza, son los que más sufren las desgracias naturales (y las que no son tan naturales).

En Haití, el país más pobre de toda América, donde la esperanza de vida no llega a 57 años (en general) y donde hay más mortalidad infantil. Donde la educación obligatoria va de 6 a 12 años pero en la que, muchos niños no van a la escuela por falta de infraestructuras. El 80% de su población (9.776.206 censados en 2008) viven por debajo de la pobreza y de ese 80%, más del 50% viven en extrema pobreza, basándose así Haití, en una economía de subsistencia.

Un terremoto, de 7 grados en la escala de Richter, sacudió el país empobrecido. Donde sólo hay miseria, una desgracia como esta lo único que puede provocar es más miseria. En un país empobrecido, donde la criminalidad (extorsión, secuestros, etc.) y la violencia están a la orden del día, un terremoto de esta magnitud solo hace que agravar el problema: más violencia, más criminalidad y ahora con pillaje incluído.

Toda ayuda que se le pueda dar a Haití es poca, por eso desde aquí, este humilde blog y mediante mis palabras, quisiera hacer un llamamiento (aunque no original, sí necesario) para colaborar con la causa: ayudar nos cuesta muy poco, colaborar y solidarizarnos con los que tienen menos que nada a día de hoy no supone demasiado esfuerzo. Organizaciones como Intermón Oxfam, Comité Internacional de la Cruz Roja, Cruz Roja y Media Luna Roja y Cruz Roja Americana solicitan AYUDA URGENTE para los damnificados del terremoto. Si, por un casual, vuestras entidades financieras os cobran comisiones por la donación, podeis argumentar que la transferencia es para Agencia  Española de Cooperación Internacional en cuyo caso, se NO deben cobrar dichas comisiones.

A partir de aquí y hecho el necesario llamamiento a la población hispanohablante, comentar lo siguiente: el circo con el que programas de todo tipo de la parrilla televisiva española han hecho y hacen de las desgracias ajenas y, en este caso, de las desgraciada situación de los haitianos, me parece vergonzoso. Como dice El descodificador, “Haití es cool.” ¿Qué sabrán los programas del corazón de la situación de Haití? Haitianos, pobres entre los pobres. ¿qué sabreis vosotros, periodistas del corazón, del sufrimiento de esa gente?. Meteos con los que siempre os meteis, dejad el periodismo serio, informativos (aunque sin nombrar, también colaboran en ese circo), reportajes, etc. ser rigurosos con la información, ser objetivos e informar correctamente, sin alarmismos, sin sensacionalismos a la gente que realmente nos preocupamos.  Me parece tan vergonzoso el espectáculo que se ha montado, como que bajen a unos bomberos de un avión para meter a unos políticos (malditos oportunistas y carroñeros en busca de un desastre para hacerse la foto) que son los que menos ayudan. ¿Se manchan las manos, los políticos, para intentar salvar una vida entre una tonelada de escombros? NO. ¿Se ponen delante de la gente y empiezan a repartir comida? NO. ¿Montan los hospitales móviles y procuran que no le falte nada al médico? NO. ¿Pilotan los aviones para llegar a un aeropuerto devastado? NO. Ellos simplemente dan la orden “para“, y eso, perfectamente lo pueden hacer en sus poltronas. Dar golpecitos en la espalda intentando consolar lo inconsolable no sirve de nada. Sirve que toda la gente que pueda, voluntarios, ejércitos, todo el que no esté incapacitado, eche una mano. Eso sí se necesita. Eso sí sirve. Vosotros ordenad, que los demás nos apañamos.

Otra cosa, de la que me da vergüenza hasta pensar, es el perpétuo socorro que Haití siempre ha gritado y que, la Comunidad Internacional e incluso los ciudadanos de a pie, hemos ignorado o no hemos sabido escuchar con atención. Sí, ahí estaba ese país empobrecido, con una deuda externa asombrosamente alta para el país, incapaz de desarrollarse por si misma, con mínimas infraestructuras, con golpes de estado, con poca estabilidad política (ni vale la pena mencionar la económica), con gente extremadamente pobre… ¿nadie se dió cuenta de Haití? Hundido en la más profunda miseria, ¿nadie se fijó en Haití? Es por eso, por lo que me da vergüenza el pensar que ahora sí importa (y que todos se llenen la boca de lo triste y pobre y abandonado que está el país). Obviamente importa porque el país ha sido devastado, pero… si el terremoto no hubiese sido tan fuerte, si no se hubiese destruído el país entero, nadie le daría tanta importancia (maldita hipocresía del Primer Mundo). Aunque están bien según qué ideas, como la de perdonar la tremenda Deuda Externa de Haití o según qué acciones: Senegal ofrece tierras (o si son muchos, una región entera) a los haitianos que quieran regresar a sus raíces, Cuba, que a pesar de su no relación con EE.UU., le permite utilizar su espacio aéreo para llegar a Haití, o con EE.UU., quedándose en Haití el tiempo que haga falta. Aunque nunca es suficiente para el país, la ayuda internacional y la solidaridad de todos los países con más o menos posibilidades, hace que la decepción del género humano que hasta  ahora tenía, se vaya paliando. Aunque quisiera acusar, a Francia, del expolio sufrido durante el tiempo que Haití fue colonia y la mala gestión de los haitianos desde su independencia. El hecho que el presidente de Haití, pida que la ayuda sea a largo plazo, me genera una única duda: Si los países del llamado Primer Mundo hacen llegar esa ayuda, ¿cómo puedo asegurarme yo, colaboradora de esa ayuda, que ese dinero destinado a la reconstrucción del país no acaba en los bolsillos de cualquier maleante? (sea público o privado).

Mi esperanza y buenos deseos al pueblo de Haití, compartiendo sufrimiento, aunque evidentemente no comparable, en la distancia.

Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.” Khalil Gibran

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